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Publicado em 4 de setembro de 2009
Traduções disponíveis em: English (original) . français .

¿Quién es responsable de la economía?

Nina Gregg, Carta de Responsabilidades Humanas, y Wolfgang Hoeschele, geógrafo en la Truman State Univsersity, Kirksville, Missouri, facilitaron juntos un taller llamado “Una Economía liberatoria, justa, y sustentable” en el primer Foro Estadounidense sobre la Economía Solidaria.

El Foro en la Universidad de Massachusetts en Amherst celebrado los 19-22 de marzo de 2009 lo convocó la Red de Economía Solidaria Estadounidense (USSEN) en cooperación con la Universidad de los Andes de Venezuela y RIPESS-Norte América, Red Intercontinental para Economía Solidaria y Social, bajo el tema “Construir otro mundo”. La CRH (EE.UU.) fue una de las muchas organizaciones que patrocinaron el Foro.

Según Carl Davidson del Comité de coordinación del USSEN, la Red de Economía Solidaria Estadounidense se lanzó durante el Foro Social Estadounidense de 2007 en Atlanta, que había atraído a unos 12,000 participantes. Los activistas de la Red de Economía Solidaria habían organizado más de 80 paneles y talleres para el Foro Social Estadounidense, y entre los participantes se fundó la red. El Foro de Amherst fue el primer proyecto mayor de la USSEN en los Estados Unidos. Para saber más sobre la USSEN, ver www.ussen.org

El foro atrae a participantes de todas partes del mundo

Plenary session

[Elandria Williams del Highlander Research and Education Center y miembro del Comité de coordinación de la USSEN da una presentación en la primera sesión plenaria]

Unos 400 organizadores, activistas y educadores asistieron al Foro, y venían de América del Norte, América del Sur, Europa y Asia. Llegando en medio de la crisis económica mundial, todos estaban impacientes para compartir sus experiencias, aprender de los otros y trabajar juntos para diseñar alternativas.

El programa del Foro incluyó sesiones plenarias sobre los temas Definir la economía solidaria, Visiones mundiales y modelos reales de la economía solidaria, y Construir el movimiento de la economía solidaria y 200 talleres sobre temas como las dimensiones prácticas de la formación de cooperativas, la historia de la economía solidaria en diferentes países, desarrollar una economía verde, vivienda cooperativa, comercio justo, cooperativas de ahorro y crédito, monedas alternativas, cooperativas en Venezuela, tomas de poder por los obrero en Argentina, economía feminista, economía social en Quebec, el papel de los sindicatos, energía solar y muchos más.

“Una economía liberatoria, justa y sustentable”

Los participantes del taller “Una economía liberatoria, justa y sustentable” representó una gama amplia de actividades económicas, incluyendo un fideicomiso inmobiliario de comunidad, una cooperativa de ahorro y crédito, una fundación responsable, agricultura biológica, organizarse contra el aburguesamiento, vivienda de comunidad sustentable, organización educativa, desarrollo económico de comunidad y educación obrera. Varios estudiantes que tomaron parte están estudiando pensamiento social, cambio social y agricultura sustentable.

Después de que se hayan presentado todos los participantes, Nina propuso una visión general de la Carta de las Responsabilidades Humanas. Enfocó sobre la creación de culturas de responsabilidad y la diferencia entre el hecho de actuar por deber u obligación (basado sobre normas) y el de actuar voluntariamente para tomar responsabilidad (basado sobre valores). Afirmamos que la responsabilidad tiene significados diferentes según las culturas y comunidades y también el poder diferencial que tenemos para tomar responsabilidades. La acción colectiva como componente de la economía solidaria es un ejemplo de cómo la responsabilidad colectiva puede lograr más de lo que lo pueden individuos que actúan de manera responsable.

Wolfgang Hoeschele (a la izquierda en la fotografía) desarrolló la discusión de Nina acerca de la responsabilidad con la pregunta ¿de qué tomaremos responsabilidad? ¿Qué queremos lograr?
Hoeschele ha estado trabajando sobre una visión y un agenda para el cambio económico a través de una crítica de cómo se genera la escasez en el sistema económico actualmente dominante, y cómo podemos crear en cambio abundancia, promoviendo al mismo tiempo la libertad individual, la equidad social y la sustentabilidad ambiental (lo que a menudo se considera como imposible).

Los participantes del taller formaron pequeños grupos para discutir cómo pueden tomar responsabilidad para trabajar hacia estos objetivos. Una ayuda a la discusión fue una matriz proporcionada por Nina, que identificaba varios papeles que cada uno puede jugar (como asalariado, consumidor, ahorrador, quien apoya otros, ciudadano/elector, o activista) y escalas de acción (individual, familia, comunidad, lugar de trabajo, estado, país, y mundo).

Después de estas discusiones de grupo, varios miembros del grupo compartieron sus observaciones sobre el ejercicio:

• Noté cómo todo está tan conectado –de lo individual al mundial– y la importancia que tiene un individuo en el mundo.
• Me familiaricé más con el lenguaje de la economía solidaria.
• Hace mucho tiempo que existe este conjunto de valores (de la economía solidaria). Estamos moviéndonos ahora para expresar estos valores.
• Hay ya muchas cosas que estamos haciendo para tomar responsabilidad por la economía.
• En cada decisión que tomo, estoy cambiando el enfoque de mí hacia las personas alrededor de mí. Estoy pensando más globalmente.
• Me estoy sintiendo vulnerable– no me asusta ser vulnerable porque veo cuántos recursos tenemos.
• Mi pensamiento se ha transformado acerca de las posibilidades que pueden venir del desastre económico.
• Me di cuenta cuánto tenemos en nuestra comunidad y conectar con ella nos hace más fuertes.
• Estaré movilizando más allá de nuestro círculo o barrio; necesitamos crear enlaces.

Como Coordinador estadounidense de las actividades de la Carta, Nina sigue trabajando con la USSEN y con un grupo de activistas que están preparando un taller de comunidad sobre la economía solidaria. Los comités de la CRH llevan ya muchos años apoyando redes y conferencias de economía solidaria en Asia y América del Sur.

| El trabajo de Wolfgang Hoeschele se articula alrededor de una crítica de de la economía –alegando que la economía, como se estudia hoy, no es una ciencia de asignación de recursos escasos, sino una ciencia de asignación aprovechable de la escasez. Los recursos sólo son aprovechables si son escasos –no se puede comprar y vender recursos abundantes como el aire porque todos podemos obtenerlos libremente. Sin embargo, si un recurso anteriormente abundante se vuelve escaso, hay potencial de ganancia. Los recursos son abundantes si su demanda es mucho menor que su oferta, o si se usan de maneras que no degradan al recurso. Así, la forma de volver un recurso escaso es degradándolo, o manipulando la oferta o demanda de ese recurso.
El trabajo de volver escasos a los recursos no se deja al azar, sino lo realizan “instituciones generadoras de escasez”. Los ejemplos incluyen a varios tipos de regímenes de propiedad (por ejemplo, la propiedad privada de tierra si la mayoría de la tierra pertenece a unos cuantos, y la mayoría no puede cosechar la fruta del labor que invierten en la tierra), todo tipo de oligopolio y monopolio (permitiendo a compañías en monopolio que manipulen los precios), instituciones financieras que vuelven al dinero más escaso que los bienes y servicios que se han de comercializar (por ejemplo, el interés), manipulación de la demanda a través de la publicidad, y monopolios radicales tales como los concibe Ivan Illich (por ejemplo, el monopolio radical del transporte por automóvil privado, volviendo difícil o imposible moverse a pie, en bicicleta o en transporte público). La institución generadora de escasez más básica es la creencia que las necesidades humanas son ilimitadas, y que la mejor manera de servirlas es a través de instituciones de mercado basadas sobre la competición como forma predominante de interacción social. Juntas, estas instituciones generadoras de escasez minan la libertad individual (limitando las opciones de las personas), la equidad social, así como la sustentabilidad ambiental.
¿Cómo superar estas formas de crear escasez? En lo más básico, tenemos que trabajar para crear abundancia, rechazando los dualismos que excluyen cualquier grupo de personas, y adoptar un ideal de totalidad y de libertad en que se concibe la libertad como libertad de todos para vivir la vida como arte, o como autoexpresión para otros. Esto implica explorar las verdaderas necesidades (que siempre existen en relación a otros) y buscar maneras de expresar a otros sus propios valores centrales. Tal libertad siempre debe permitir a cualquier otro la misma libertad. Para apoyar esta visión de libertad, para todos en el presente así como el futuro, se requieren instituciones de apoyo, como regímenes de propiedad que permitan a todos una parte justa de los recursos (por ejemplo, una verdadera propiedad común del aire, en lugar de permitirle a algunas personas contaminar el aire en detrimento de todos los demás), y la promoción de la auto-dependencia y cooperación individual y a nivel de la comunidad. Ejemplos incluyen todo tipo de iniciativa representada en la conferencia de economía solidaria, entre las cuales las monedas paralelas, la banca de bien común, huertos o jardines de comunidad y agricultura apoyada por la comunidad, cooperativas obreras, y muchas más. Es vital construir coaliciones entre todos estos grupos de personas para ofrecer un mejor apoyo a todas sus actividades.
Las preguntas que hay que plantear cuando se toman responsabilidades en este marco son: ¿En qué formas yo, y las instituciones a que pertenezco, contribuimos a la generación de escasez o de abundancia? ¿Cómo puedo yo, y las instituciones a que pertenezco, generar menos escasez y más abundancia?

Para saber más, ver http://sociology-anthropology.truma...|

Para más informaciones, contactar a Nina a charter_US jKB att.net o charter.US jKB alliance21.org.

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